Quiero recordarlo así. Con esa sonrisa discreta y aquellos espejos que lleva en la cara donde tanto me gustó mirarme. Debo dejarlo ir. Me lo repito tantas veces que se va haciendo real.
Fue de esas cosas que simplemente pasan, que te toman tan desprevenidamente, que no te das cuenta cuando ya estás dentro, y cuando lo haces; ya no quieres salir. Aún con todos esos recuerdos etiquetados con su nombre, su ausencia se va difuminando. Se va mezclando con otras personas, otras calles y otros pensamientos. Hasta desaparecer.
jueves, 30 de agosto de 2012
jueves, 9 de agosto de 2012
A veces me pregunto: ¿pensará en mi también? Y preguntas sin sentido a las que intento buscarles el suyo. Lo busco en personas, en libros, canciones y uno que otro cigarrillo. ¿Por qué hay desiciones que no puedes escoger tú?
Por la tarde me preguntaba dónde había dejado mi inspiración. Hace tiempo que no escribo, que no gasto mis recuerdos en papel. ¿Hasta qué punto, una situación puede cambiarte? Ya no usaré más la palabra destino en mis escritos con razón de ser, casualemente llamada como tú, ni tampoco emplearé en ti mis ojos. Son simplemente notas mentales que me hago todo el día intentando no recordarte, buscando formas de no mantenerte de inquilino en este piso. Pero aquí estoy, con una necesdad casi muerta de tanto usarla.
Por la tarde me preguntaba dónde había dejado mi inspiración. Hace tiempo que no escribo, que no gasto mis recuerdos en papel. ¿Hasta qué punto, una situación puede cambiarte? Ya no usaré más la palabra destino en mis escritos con razón de ser, casualemente llamada como tú, ni tampoco emplearé en ti mis ojos. Son simplemente notas mentales que me hago todo el día intentando no recordarte, buscando formas de no mantenerte de inquilino en este piso. Pero aquí estoy, con una necesdad casi muerta de tanto usarla.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)